lunes, 29 de agosto de 2011
RNC 2012
sábado, 13 de agosto de 2011
AMES STRAW POLL

Ames es un pequeño municipio limítrofe con Santiago de Compostela. Tambien lleva ese nombre una localidad tranquila de 58.000 habitantes ubicada en el centro del estado de Iowa que este fin de semana será tomada por medios de comunicación, candidatos republicanos y voluntarios de sus campañas. Es la straw poll de Iowa que sólo se realiza cuando no hay un presidente republicano que se presente a la reelección.
Se trata de una cena de recaudación de fondos que lleva a cabo el Partido Republicano de Iowa en la cual se celebra una encuesta entre sus asistentes sobre sus preferencias para candidato presidencial. No tiene más validez que la que uno quiera darle pero como el festejo se celebra en el primer estado en votar durante las primarias del año que viene, tienen su reputación y mucha gente va a estar pendientes de él a ver cuáles son sus resultados. Por ello, la atención mediática siempre es muy alta y el ganador consigue una gran proyección a nivel nacional.
En la papeleta habrá nueve nombres, de los cuales seis tendrán una presencia activa Michele Bachmann, Herman Cain, Thaddeus McCotter, Ron Paul, Tim Pawlenty y Rick Santorum, mientras que tres estarán en la papeleta pero no acudirán: Mitt Romney, Jon Huntsman ni Newt Gingrich. Tampoco estará Rick Perry, actual Gobernador de Texas, que durante las últimas semanas está preparando su próximo salto a la carrera presidencial y que anunciará hoy mismo para contraprogramar lo que suceda en Iowa.
El resultado no será, ni mucho menos, vinculante pero sí supondrá el pistoletazo de salida formal a la larga campaña presidencial de 2012.
Echando la vista atrás podemos ver que el primer año que se celebró, en 1979, el straw poll fue ganado por George H. W. Bush, quien también ganó los caucus del año siguiente, pero que no le sirvió de mucho porque la nominación republicana fue para Ronald Reagan. La siguiente cita fue en 1987 y esta vez se lucieron porque la straw poll fue ganada por Pat Robertson, los caucus por Bob Dole y el nominado republicano fue George H. W. Bush. En 1995, la straw poll fue un empate entre Bob Dole y Phil Gramm, pero los caucu y la nominación fueron finalmente para Bob Dole. En 1999 por fin acertaron porque todo lo ganó George W. Bush. Y en 2007, el straw poll lo ganó Mitt Romney, los caucus Mike Huckabee y la nominación John McCain
Durante estos días habrá música en la calles, comida, bebida y merchandising gratis y los voluntarios tratarán de persuadir a las personas autorizadas para acudir a votar: todas aquellas con una identificación con foto que acredite que son residentes en Iowa, que sean mayores de 18 años antes del 6 de noviembre del 2012 y que paguen los 30 dólares que cuesta la entrada al evento.
Resumiendo, tal y como han comprobado los asistentes del CLC, el Ames Straw Poll no es más que una buena juerga que se corren los republicanos de Iowa un día de agosto cuando no tiene nada mejor que hacer y apetece una barbacoa con los amigos.
martes, 2 de agosto de 2011
domingo, 31 de julio de 2011
Qué está realmente pasando en Capitol Hill ?
El drama se lleva cocinando desde el pasado verano, cuando la Casa Blanca vio que no iba a conseguir que el Congreso le aprobara el presupuesto federal de 2011. Desde el 1 de octubre, Washington lo fue prorrogando con partidas de gasto de emergencia, hasta que llegó un momento en el que hubo que llegar a un pacto para evitar un parón gubernamental, como en 1995 y 1996. Aquellos shutdown en tiempos del presidente Clinton se debieron a la falta de un presupuesto y no tanto a que no se hubiera aprobado el techo de deuda.
Ahora, la batalla por el presupuesto era el principio de otra más intensa que ha puesto en cuestión la capacidad de EE UU para pedir prestado y poder pagar así a tiempo sus facturas.
Desde la fundación de Estados Unidos hasta 1917, el Congreso tenía que aprobar individualmente cada emisión de deuda pública. Para facilitar la financiación de la participación de Estados Unidos en la I Guerra Mundial, el Congreso cambió este método por el de fijar un límite de emisiones. Desde 1979, este techo se ha fijado habitualmente de forma semiautomática en el momento de aprobar el Presupuesto (a menos que el Congreso se opusiese) o cada vez que ha hecho falta. El techo se ha elevado en 78 ocasiones desde 1960, incluyendo 18 bajo los mandatos de Ronald Reagan; 7, con George W. Bush, y 3, con Barack Obama. El actual presidente se opuso en 2006 a una de las elevaciones del techo de deuda con Bush que se aprobó en el Senado por solo 52 votos a 48.
En 1995, los republicanos, liderados por Newt Gingrich, se opusieron a elevar el techo de deuda y Estados Unidos tuvo que recurrir a tomar fondos prestados de fondos de pensiones públicos para evitar el impago. Pero entonces el déficit era mucho más bajo y Washington no necesitaba tanto como ahora apelar al endeudamiento para financiar su actividad una vez que se aprobase el presupuesto. También era más baja la deuda y hasta Newt Gingrich daba por hecho que no se llegaría a una situación límite que impidiese el pago de la deuda y de los intereses.
Pero la situación esta vez es distinta. El nivel de deuda ronda el 100% del PIB, buena parte del gasto federal se financia con deuda y Washington ha agotado ya prácticamente todas las fuentes alternativas de financiación. El rifirrafe político podría acabar con que la preciada AAA se esfume y, en el peor de los casos, que EE UU no pueda pagar sus deudas a tiempo.
Incluso en esa situación extrema, es diferente a la del parón de las actividades no esenciales del Gobierno federal por falta de presupuesto. Pero, como señalan los expertos, sirve de precedente para anticipar lo que puede pasar. Las agencias públicas pueden seguir operando y manteniendo a los empleados en nómina, con la promesa de que les pagará por su trabajo.
En una escenario de default, estarían en riesgo los más de 80 millones de cheques que salen al mes desde el Tesoro para pagar a veteranos, jubilados y a los que se benefician de la sanidad pública. En ese caso, como en el de shutdown, son la Casa Blanca y el Congreso los que deciden para quién habrá dinero disponible. Pero son aguas nunca navegadas, y en este momento nadie da garantías de pago. La esperanza es que se llegue a un acuerdo de último minuto que evite el peor escenario.
El oportunismo de Romney
Mientras Washington está inmersa en negociaciones y recriminaciones en torno a la clase de acuerdo para elevar el techo de la deuda, la prensa política recibía una misiva de la campaña presidencial de Mitt Romney que servía de recordatorio de lo irrelevante que será esta conmoción el año que viene.viernes, 29 de julio de 2011
EL DÍA DE HEATH, por AD

Heath sustituyó a Sir Alec Douglas-Home en el liderazgo de los tories, despues de la derrota conservadora en las elecciones de 1964 que llevaron al gobierno laborista de Harold Wilson, su gran rival político.
Ted Heath gano la reñida votación parlamentaria conservadora frente a Reginald Maudling (de quién destacó su magnanimdad en sus primeras declaraciones, al haber retirado su candidatura en el último momento) y Enoch Powel. ABC relata que Heath había vistado recientemente España, como Ministro de Comercio británico, para inaugurar junto a Alberto Ullastres la feria de la industria británica en Barcelona. Tambien fue recibido por Franco en el Palacio del Pardo. Por su parte Maudling anunció tras su derrota (en declaraciones al Majorca Dailly Bulletin)que pasaria esas vacaciones estivales, según su costumbre, en Formentor.
El liderazgo de Heath, iniciado un día como hoy de 1965, fue fructífero. Ganó las siguientes elecciones parlamentarias y fue nombrado por la Reina Primer Ministro del Reino Unido el 19 de junio de 1970. De este Gobierno formó parte, como Ministra de Educación, un ascendente valor de la política británica: Margaret Thatcher. Thatcher le sustituiría en 1975 como lider tory tras la derrota de los conservadores en las legislativas de 1975, que dieron la victoria de nuevo a Wilson. De todo ello nacería la gran revolución conservadora anglosajona de los años ochenta, que afianzó el valor de la libertad como nervio ético de la civilización occidental, derrotó incruentamente al comunismo europeo y cambió el orden mundial surgido de la segunda guerra mundial.
El precioso ejemplar de ABC que tengo entre mis manos, cuyo tacto hace volar mi imaginación, contiene otras muchas perlas. Un desconcertante artículo en la Tercera de César González Ruano ("las hojas secas"), otro de Gonzalo Fernandez de la Mora sobre Julio Caro Baroja y ,otro mas , de Melchor Fernandez Almagro ("la sed").
Sin embargo, la página princpal de huecograbado se la llevan, como no, los moros y cristianos de Villajoyosa (así se llamaba entonces esta población alicantina). Se anuncian preciosos apartamentos de cuatro dormitorios a la venta en Gandía, en primera línea de playa, por 146.000 pesetas, grandes pisos en la Glorieta de Bilbao por 800.000, la nueva edición del semanario ELLE y otras muchas curiosidades. Un dato: mas del ochenta por ciento (al menos) de la publicidad insertada en el diario corresponde a promociones inmobiliarias. Ya empezábamos....
Un gran día, el 29 de julio de 1965.
miércoles, 20 de julio de 2011
La despedida de un político

domingo, 3 de julio de 2011
4 de Julio, Times Square

Creen en un triple cielo, llevan ropa interior especial y rehuyen el café. Y ahora lanzan una campaña publicitaria sin precedentes con la intención de llevar a los mormones al centro de la sociedad que les vio nacer.
“Soy mormón”, reza el lema de un enorme cartel instalado esta semana en uno de los cotizados luminosos de la neoyorquina Times Square, que ha sorprendido a los representantes del CLC que asisten a la celebración del 4 de Julio.
Sobre esta singular frase una decena de fotografías de gente montando en motocicleta, escalando una montaña, o simplemente presumiendo de sonrisa con el mensaje de que los mormones, lejos de ser personajes extravagantes y cerrados, son como el vecino de enfrente.
Ocupan posiciones de poder, como el senador demócrata Harry Reid, enamoran desde la gran pantalla, como la actriz Katherine Heighl, y despiertan los suspiros de millones de adolescentes, como la escritora Stephanie Meyers a través de los libros de la saga Twilight.
Pero los más de 6 millones de mormones que viven en Estados Unidos no logran sacudirse la imagen de sectarios, controladores e incluso polígamos, pese a que esa práctica quedó prohibida en sus filas a finales del siglo XIX.
La idea de votar a un mormón, como los aspirantes republicanos a la presidencia Mitt Romney y Jon Huntsman, repele a uno de cada cinco estadounidenses, según una encuesta reciente de Gallup, y el segundo de esos candidatos no se atreve siquiera a confesar si hoy por hoy es practicante de la fe.
Mientra Romney plantaba cara a la adversidad como misionero en Francia, Hunstman -ex gobernador de Utah- se curtía como misionero aprendiendo mandarín en Taiwan. Aquella lección fue impagable para poder aspirar al cargo de embajador en China que le ofreció gentilmente Obama (con la idea, tal vez, de quitárselo del medio como rival).
Hunstman ha vuelto sin embargo a la 'tierra prometida' a tiempo para la ruleta electoral y aspira a dar la campanada, sin renunciar a sus principios, pero presumiendo de apertura y multiculturalismo: "Me eduqué como mormón, mi mujer es episcopaliana y mis hijos van a un colegio católico, aunque tengo también una hija adoptada de India y celebramos con ella ritus hindús. Somos como la esencia de América: un poco de todo...".
Casi doscientos años después de su creación en comunidades del oeste de Nueva York, la Iglesia de los Santos de los Últimos Días está decidida a conquistar de una vez por todas el corazón de Estados Unidos, donde apenas vive la mitad de sus feligreses.
Para ello, la campaña lanzada en Times Square paseará el orgullo de 30,000 mormones por vallas publicitarias, laterales de autobuses y pantallas de televisión de 24 estados, con el fin de definir mejor su fe y contrarrestar imágenes de poligamia y hermetismo como las creadas por la serie de HBO “Big Love”.
No será tarea fácil, a juzgar por la respuesta que provocan en el país los capítulos más estrambóticos de su doctrina, reflejada en el Libro del Mormón y satirizada en un musical homónimo que triunfa en Broadway.
Tienen prohibido fumar y beber alcohol o café, deben ayunar el primer domingo de cada mes y muchos llevan una ropa interior de dimensiones colosales, diseñada para “proteger de la tentación y el mal”.
A través de una devota práctica de la fe, aspiran a llegar al tercer cielo, el que supera a los reservados para malhechores y para todos los no mormones, y en el que cada uno de ellos se convertirá en dios y creará billones de espíritus que llegarán a la Tierra como nuevos profetas de la fe.
La poligamia, que aún practican en vida más de 40,000 mormones fundamentalistas, sí está aceptada en el cielo, en el caso de que el mormón, unido para la eternidad con su esposa, vuelva a casarse al quedar viudo y selle un nuevo vínculo inquebrantable.
La fe mormona supone, además, sacrificios económicos: alrededor del 10 por ciento del sueldo anual debe destinarse a la causa, en una suerte de “diezmo” que ha elevado el patrimonio de la iglesia por encima de los $30,000 millones.
Pero se trata de una simple propina para la mayoría de sus miembros, encaramados a puestos de poder en las grandes corporaciones del país y buscados por la CIA o la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).
Obligados a emprender misiones de evangelización en su juventud, los mormones han logrado, a base de perseverancia, convertirse en la cuarta religión de EEUU, y una de las que más crece, con un millón de miembros nuevos cada tres años, según datos de la iglesia.
Y en el espinoso camino a la Casa Blanca, los mormones tienen de su parte la profecía más puramente americana que pueda imaginarse: la de que Jesús volverá a la Tierra, y su primera parada será, por supuesto, Estados Unidos.
"¿Está preparado Estados Unidos para un presidente mormón?"
La pregunta resuena con la misma insistencia con la de aquella otra del presidente negro que pasó a la historia. Nadie pone la mano en el fuego, pero todo hace pensar que Obama ha allanado el camino a Romney, glorificado en la última portada de 'Newsweek' como si fuera el triunfante Elder Price de 'El Libro de Mormón'.

sábado, 25 de junio de 2011
The day the music died
Clarence Clemons ha fallecido a los 69 años de edad como consecuencia del derrame cerebral sufrido días atrás.
Hoy es de esos dias para rememorar el verso que se repite en American Pie. Para su autor, Don McLean, éste fue el 3 de febrero de 1959, cuando los músicos Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper fallecieron al estrellarse la avioneta en que viajaban. No lo pudo escribir de manera más expresiva: “the day the music died”.
Hoy la música ha muerto para la banda de la calle E.
The Big Man no saldrá nunca más al escenario, ya ningún estadio enmudecerá emocionado al ver su gigantesca figura adelantarse unos pasos para interpretar solos en los que cada nota era derramada lentamente, como las lágrimas que al unísono corrían mejillas abajo por los rostros de quienes las escuchaban, como intensísimos y fugaces tragos de felicidad. En esos momentos mágicos, todos los sueños de miles de almas cabían en su saxo, tan brillante como él.
Hay una anécdota que habla de la capacidad de trabajo y del carácter pacífico y noble del gigante que se ha marchado. De muchos es sabido que trabajar con Springsteen puede llegar a ser desesperante, debido al afán perfeccionista del boss. Así ocurrió durante la grabación de Born to Run, que los músicos de la banda describen como un “infierno” porque no lograban encontrar los sonidos que únicamente Springsteen escuchaba en su cabeza.
Fueron largos meses de tensiones, de frustración y de maratonianas sesiones tocando en el estudio sin apenas comer ni dormir. Uno de los momentos más inspirados de ese disco y de toda la carrera de Clemons es el solo de saxo de Jungleland, unos minutos en los que si escuchas con atención puedes ver tu vida pasar delante de ti. Para grabar ese solo, Clarence soportó jornadas de 16 horas de pie ante el micrófono repitiéndolo una y otra vez, mientras Bruce le interrumpía constantemente, escrutando y corrigiendo cada nota que salía de su saxo.
Cualquiera con menos paciencia hubiera mandado al diablo a la canción y a su autor, por muy boss que fuera. Pero el bueno de Clemons superó la prueba, obedeció con humildad las órdenes de su jefe y registró para la historia un solo legendario que permanecerá eternamente grabado en el corazón musical de millones de seguidores. Pasados los años, Clarence Clemons lo resumía sin darse importancia: “Hice mi trabajo”.
Esta madrugada, Springsteen ha emitido un comunicado sobre la muerte de su compañero y amigo del alma. Empieza así: “Clarence vivió una vida maravillosa”. Debe ser increible contemplar el mundo subido a un escenario al lado del boss, y repartir noche tras noche felicidad encapsulada en notas de saxofón..
Mientras tanto, en New Jersey, el gobernador del estado, Chris Christie, ha ordenado que todas las banderas oficiales en el estado ondeen a media asta en homenaje al saxofonista. Christie ha declarado que Clarence “representó el alma y el espíritu de Nueva Jersey. Su asociación con Bruce Springsteen y el resto de la E Street Band dio gran orgullo a nuestro estado y alegría a todos los fans del alrededor del mundo”.
Gracias por todo y hasta siempre, Big Man
sábado, 7 de mayo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
TOP TEN FORGETTABLE PRESIDENTS
No todo es perfecto en los EEUU, así que nos refrescamos con los Presidentes Prescindibles. Sin duda alguna en España está claro quien está a la altura de Van Buren,
Eighth President, 1837-41
Making himself nearly disappear completely from the history books was probably not the trick the "Little Magician" Martin Van Buren had in mind, but his was the first truly forgettable American presidency.
Van Buren was largely done in by an economic crisis brought on by banks offering easy credit while benefiting from little or no central regulation. (Sound familiar?) The President's extravagant lifestyle made him an easy scapegoat for political opponents, and the crisis overshadowed his deft handling of early sectional tensions. He was soundly defeated by William Henry Harrison in 1841.
http://www.time.com/time/specials/packages/article/0,28804,1879648_1879646_1879654,00.html
lunes, 7 de marzo de 2011
Spring Forum 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
OBAMA SURRENDERS TO EVIDENCE
In May 2010, Barack Obama invited a small group of presidential historians to the White House for a working supper in the Family Dining Room. It was the second time he'd had the group in since taking office, and as he sat down across the table from his wife Michelle, the President pressed his guests for lessons from his predecessors. But as the conversation progressed, it became clear to several in the room that Obama seemed less interested in talking about Lincoln's team of rivals or Kennedy's Camelot than the accomplishments of an amiable conservative named Ronald Reagan, who had sparked a revolution three decades earlier when he arrived in the Oval Office. Obama and Reagan share a number of gifts but virtually no priorities. And yet Obama was clearly impressed by the way Reagan had transformed Americans' attitude about government. The 44th President regarded the 40th, said one participant, as a vital "point of reference." Douglas Brinkley, who edited Reagan's diaries and attended the May dinner, left with a clear impression that Obama had found a role model. "There are policies, and there is persona, and a lot can be told by persona," he says. "Obama is approaching the job in a Reaganesque fashion."
When Obama stood before Congress, the Cabinet and the American people to deliver his second State of the Union address, both the Reagan persona and policies put in appearances. He proposed a freeze in discretionary spending and federal salaries, a push to simplify the tax code and billions in cuts to the defense budget, and he made new calls for a bipartisan effort to repair Social Security. Each of these had been proposed before by another third-year President coming off a midterm defeat in a period of high unemployment. "Let us, in these next two years — men and women of both parties, every political shade — concentrate on the long-range, bipartisan responsibilities of government," Reagan said in his 1983 State of the Union, "not the short-range or short-term temptations of partisan politics." (See Reagan in TIME's list of the top 10 memorable debate moments.)
At a glance, it's hard to imagine a President who had less in common with Reagan than the Ivy League lawyer from Hawaii who seeks larger federal investments, a bigger social safety net and new regulations for Wall Street and Big Oil. But under the surface, there is no mistaking Obama's increasing reliance on his predecessor's career as a helpful template for his own. Since the November elections, Obama has brought corporate executives into the White House, reached out to the U.S. Chamber of Commerce and made compromise his new watchword. He signed a surprise $858 billion tax cut that would have made Reagan weep with joy and huddled with Reagan's former White House chief of staff Ken Duberstein for lessons learned when the Gipper governed amid economic troubles. Over the Christmas break, White House press secretary Robert Gibbs tweeted that Obama was reading a Reagan biography, and just to confirm the bond, Obama recently wrote an homage to Reagan for USA Today. "Reagan recognized the American people's hunger for accountability and change," Obama wrote, conferring on Reagan two of his most cherished political slogans. (See "From Actor to Politician: 1966, Ronald Reagan's Pivotal Year.")
Every man who occupies the Oval Office discovers that the place is haunted — by both the achievements and the failures of his predecessors. It is only natural for them to ask, How will I stack up? Where will history rank me? And do I really belong here with the likes of Washington, Jefferson and all the rest? LBJ worried constantly about Eisenhower's opinion. Reagan often modeled himself in style on Franklin Delano Roosevelt, for whom he cast his first vote for President, in 1932. George H.W. Bush asked himself, Can I be another Teddy Roosevelt? When George W. Bush was asked after his first term whether he thought more or less highly of any of his predecessors, he replied that having sat in the chair himself, he thought more highly of all of them.
Obama's affection for Reagan's political style carries with it a clear self-interest. White House aides gaze fondly at the arc of the Reagan presidency in part because they pray Obama's will mirror it. Both men entered office in wave elections in which the political center made a historic shift. Both faced deep economic downturns with spiking unemployment in their first term. Both relied heavily on the power of oratory. "Our hope," admits Gibbs, "is the story ends the same way." (See "The Reagan Revelation.")
What Reagan Taught Obama
In many ways, the Gipper gave Obama his start. Obama's first public political act occurred on Feb. 18, 1981, just 29 days after Reagan took the oath of office in Washington. The 19-year-old sophomore, who had just abandoned the nickname Barry for his birth name Barack, climbed onto an outdoor stage at Occidental College to urge his school to divest from companies doing business in apartheid South Africa. "There's a struggle going on," he called out. "I say, there's a struggle going on." As he spoke, Reagan was already laying the groundwork to shift U.S. policy on South Africa in the opposite direction, giving cover to the all-white government under a policy called constructive engagement.
In the years that followed, Reagan would come to epitomize all that Obama opposed. Reagan cut social spending in America's cities, backed what Obama called "death squads" in El Salvador and began to build what Obama regarded as an "ill conceived" missile-defense shield. "I personally came of age during the Reagan presidency," Obama wrote later, recalling the classroom debates in his courses on international affairs. When he graduated from Columbia in 1983, Obama decided to become a community organizer. "I'd pronounce the need for change," Obama wrote in his memoir. "Change in the White House, where Reagan and his minions were carrying on their dirty deeds." A decade later, he was still at it, leading a 1992 Illinois voter-registration effort aimed at breaking the Reagan coalition's hold on his state's electoral votes.
viernes, 4 de marzo de 2011
REFERENDUM BRITANICO
martes, 1 de marzo de 2011
Limites de velocidad
Desde que el Gobierno anunció la limitación de la velocidad en 110 kilómetros por hora, el debate político español se ha centrado… en Estados Unidos. Algunos han recordado que en 1974 Richard Nixon impuso límites a la velocidad en carretera, dejando el máximo en 55 millas por hora (87,5 kilómetros por hora).
Es cierto. Pero no lo es menos que en aquel momento el precio, en términos reales, del petróleo se había multiplicado casi por cuatro, desde los 3 dólares hasta los 12
Cierto es que los estadounidenses, con la ayuda en muchos casos de las autoridades de sus Estados, que miraban para otro lado, ignoraron de forma masiva la idea. Diferentes estudios revelan una tasa de incumplimiento de estos límites de entre el 60% y el 80%.
En 1995, con el precio de la gasolina cayendo y una nueva mayoría republicana en ambas cámaras, el Congreso volvió a autorizar a los Estados a que impusieran los límites de velocidad que quisieran. Aqui estan los límites actuales en cada Estado, que en la mayoría de los casos son superiores a los 110 Km/h
También es cierto que la medida se combinó con otras... que tampoco funcionaron bien. Nixon pidió a las gasolineras de su país que no vendieran carburante los fines de semana, y casi todas lo hicieron. Y, asimismo, hubo racionamiento de gasolina. Como consecuencia, se formaron las inmensas colas en los surtidores los jueves y viernes
Finalmente, está el ahorro que esta medida supuso. Ahí tampoco parece que fuera muy grande. El think tank Heritage Foundation estimó que el ahorro fue del 1%.
Pero eso parece que va a pasar también en España. Si nuestro déficit comercial es de 52.283 millones de euros, y los nuevos límites a la velocidad van a recortar el consumo de petróleo importado en unos 1.400 millones, es apenas una caída del 2,6% del déficit. Si medimos el déficit comercial en relación al PIB, caerá del 4,9%... al 4,8%.