domingo, 31 de julio de 2011

Qué está realmente pasando en Capitol Hill ?

imgres.jpgEl drama se lleva cocinando desde el pasado verano, cuando la Casa Blanca vio que no iba a conseguir que el Congreso le aprobara el presupuesto federal de 2011. Desde el 1 de octubre, Washington lo fue prorrogando con partidas de gasto de emergencia, hasta que llegó un momento en el que hubo que llegar a un pacto para evitar un parón gubernamental, como en 1995 y 1996. Aquellos shutdown en tiempos del presidente Clinton se debieron a la falta de un presupuesto y no tanto a que no se hubiera aprobado el techo de deuda.

Ahora, la batalla por el presupuesto era el principio de otra más intensa que ha puesto en cuestión la capacidad de EE UU para pedir prestado y poder pagar así a tiempo sus facturas.

Desde la fundación de Estados Unidos hasta 1917, el Congreso tenía que aprobar individualmente cada emisión de deuda pública. Para facilitar la financiación de la participación de Estados Unidos en la I Guerra Mundial, el Congreso cambió este método por el de fijar un límite de emisiones. Desde 1979, este techo se ha fijado habitualmente de forma semiautomática en el momento de aprobar el Presupuesto (a menos que el Congreso se opusiese) o cada vez que ha hecho falta. El techo se ha elevado en 78 ocasiones desde 1960, incluyendo 18 bajo los mandatos de Ronald Reagan; 7, con George W. Bush, y 3, con Barack Obama. El actual presidente se opuso en 2006 a una de las elevaciones del techo de deuda con Bush que se aprobó en el Senado por solo 52 votos a 48.

En 1995, los republicanos, liderados por Newt Gingrich, se opusieron a elevar el techo de deuda y Estados Unidos tuvo que recurrir a tomar fondos prestados de fondos de pensiones públicos para evitar el impago. Pero entonces el déficit era mucho más bajo y Washington no necesitaba tanto como ahora apelar al endeudamiento para financiar su actividad una vez que se aprobase el presupuesto. También era más baja la deuda y hasta Newt Gingrich daba por hecho que no se llegaría a una situación límite que impidiese el pago de la deuda y de los intereses.

Pero la situación esta vez es distinta. El nivel de deuda ronda el 100% del PIB, buena parte del gasto federal se financia con deuda y Washington ha agotado ya prácticamente todas las fuentes alternativas de financiación. El rifirrafe político podría acabar con que la preciada AAA se esfume y, en el peor de los casos, que EE UU no pueda pagar sus deudas a tiempo.

Incluso en esa situación extrema, es diferente a la del parón de las actividades no esenciales del Gobierno federal por falta de presupuesto. Pero, como señalan los expertos, sirve de precedente para anticipar lo que puede pasar. Las agencias públicas pueden seguir operando y manteniendo a los empleados en nómina, con la promesa de que les pagará por su trabajo.

En una escenario de default, estarían en riesgo los más de 80 millones de cheques que salen al mes desde el Tesoro para pagar a veteranos, jubilados y a los que se benefician de la sanidad pública. En ese caso, como en el de shutdown, son la Casa Blanca y el Congreso los que deciden para quién habrá dinero disponible. Pero son aguas nunca navegadas, y en este momento nadie da garantías de pago. La esperanza es que se llegue a un acuerdo de último minuto que evite el peor escenario.



El oportunismo de Romney

95806_5_.jpgMientras Washington está inmersa en negociaciones y recriminaciones en torno a la clase de acuerdo para elevar el techo de la deuda, la prensa política recibía una misiva de la campaña presidencial de Mitt Romney que servía de recordatorio de lo irrelevante que será esta conmoción el año que viene.

El asunto reza: «Romney presidente presenta un nuevo vídeo: "Obama no está funcionando: ¿dónde está el empleo?"».

El vídeo habla de las dificultades que los nuevos licenciados universitarios se encuentran para acceder a un mercado laboral brutal. Esta propaganda carga directamente contra el pilar central del apoyo político de Obama: los jóvenes estadounidenses que por decenas de miles se prestaron voluntarios de su campaña en 2008 y lo propulsaron a la victoria en un Estado tras otro. Si el paro desilusiona a los suficientes, el presidente tendrá problemas.

El ejercicio de Mitt Romney era un ejemplo de política sin importancia que no es probable que cause sensación en el clima obsesionado con la deuda y el miedo al descubierto. Pero fue muy instructivo.

El vídeo de Romney estaba más en sintonía con lo que preocupa a los votantes que nada de lo que está sucediendo en nuestro famoso Washington. Considere un sondeo Gallup difundido la semana pasada. Preguntados por el problema más importante al que se enfrenta el país, el 31% de los estadounidenses dice que es la economía y un 27% adicional dice, concretamente, que es el paro y el empleo, hasta un total del 58%. Sólo el 16% contaba el déficit o la deuda.

Mientras el presidente era cazado en la trampa tendida por los republicanos aprovechando el techo de la deuda, Romney hacía campaña por la cuestión que más mueve al electorado. Es una encantadora división del trabajo en el Partido Republicano. Obama está atrapado en las prioridades del movimiento fiscal. Romney, no. Es la política patas arriba.

Luego está el propio Romney. La opinión generalizada dice que es el favorito débil, falto del apoyo de la formación republicana que debería estar cerrando filas alrededor suyo. Esto tiene parte de verdad. El interés en la probable candidatura del gobernador de Texas, Rick Perry, plasma el apetito de elecciones que hay en el bando republicano.

Pero, aun así, Perry también va a demostrar ser un candidato con defectos a la extrema derecha del país. Y en un frente ingresa en la campaña con lo peor de las dos partes. Con su arrogancia de Texas, refrescará la memoria a los que no les gusta el George W. Bush de George W. Bush. Pero a muchos partidarios y personas próximas al ex presidente no les cae bien en absoluto Rick Perry, al que califican de peso pesado que ha dado la espalda a su mecenas.

Fue Bush quien creó a Rick Perry al nombrarlo teniente de la gobernación en 1998. Al presentarse a la reelección, el margen de victoria de Bush fue de 1.385.229 votos. Perry, postulándose por separado, sólo recibió 68.731 votos. Tuve oportunidad de ver la creación de Perry al visitar un local republicano de campaña en Texas poco antes de las generales. Los voluntarios republicanos no estaban interesados en los demócratas pro Bush que luego votarían contra Perry. La campaña de Bush se concentraba en los votos de los votantes que apoyaban a los dos.

El ingenio de esta estrategia, diseñada por Karl Rove, apenas logró salvar a Perry. De forma que puede imaginarse que hay cierto resentimiento en el bando Bush por los comentarios sarcásticos que Perry viene haciendo sobre Bush como el gran manirroto.

Lo que nos devuelve a Romney. No hay duda de que las fuerzas de Bush en la política republicana -todavía tiene gran influencia- van a hacer todo lo posible para minar a Perry, igual que vienen haciendo para minar la candidatura de Michele Bachmann. A menos que Tim Pawlenty y Jon Huntsman den más signos de vida de los que manifiestan ahora mismo, dejarán a Romney como la alternativa.

Ésa es la razón de que Romney se postule más a unas generales que a unas primarias. Si Romney sabe mantenerse alejado de la disfunción creada por la movida presupuestaria en Washington, podrá presentarse como el tipo del sector privado que siempre tuvo la vista puesta en el tema que están siguiendo a título particular los votantes: el empleo. Obama, en el ínterin, será el presidente que negoció un acuerdo de ampliación del techo de deuda que probablemente no va a gustar a nadie y que hará poco o nada para crear empleo.

Cierto, Obama tiene que gobernar y Romney, no. Pero, por ahora, Romney se está llevando la mejor parte de un caos que su partido ayudó a crear, pero del que intentará mantener una sana distancia.

viernes, 29 de julio de 2011

EL DÍA DE HEATH, por AD



El 29 de julio de 1965, un día importante en la vida del autor de este post, el diario ABC de Madrid, que tengo entre las manos, daba cuenta -en sus páginas de huecograbdo y en la página 36- de la elección de Edward HEATH como líder del partido conservador. En realidad la elección se anunció oficialmente a las 11.30 horas del día 28.

Heath sustituyó a Sir Alec Douglas-Home en el liderazgo de los tories, despues de la derrota conservadora en las elecciones de 1964 que llevaron al gobierno laborista de Harold Wilson, su gran rival político.

Ted Heath gano la reñida votación parlamentaria conservadora frente a Reginald Maudling (de quién destacó su magnanimdad en sus primeras declaraciones, al haber retirado su candidatura en el último momento) y Enoch Powel. ABC relata que Heath había vistado recientemente España, como Ministro de Comercio británico, para inaugurar junto a Alberto Ullastres la feria de la industria británica en Barcelona. Tambien fue recibido por Franco en el Palacio del Pardo. Por su parte Maudling anunció tras su derrota (en declaraciones al Majorca Dailly Bulletin)que pasaria esas vacaciones estivales, según su costumbre, en Formentor.

El liderazgo de Heath, iniciado un día como hoy de 1965, fue fructífero. Ganó las siguientes elecciones parlamentarias y fue nombrado por la Reina Primer Ministro del Reino Unido el 19 de junio de 1970. De este Gobierno formó parte, como Ministra de Educación, un ascendente valor de la política británica: Margaret Thatcher. Thatcher le sustituiría en 1975 como lider tory tras la derrota de los conservadores en las legislativas de 1975, que dieron la victoria de nuevo a Wilson. De todo ello nacería la gran revolución conservadora anglosajona de los años ochenta, que afianzó el valor de la libertad como nervio ético de la civilización occidental, derrotó incruentamente al comunismo europeo y cambió el orden mundial surgido de la segunda guerra mundial.





Todo....un día como hoy.

El precioso ejemplar de ABC que tengo entre mis manos, cuyo tacto hace volar mi imaginación, contiene otras muchas perlas. Un desconcertante artículo en la Tercera de César González Ruano ("las hojas secas"), otro de Gonzalo Fernandez de la Mora sobre Julio Caro Baroja y ,otro mas , de Melchor Fernandez Almagro ("la sed").





La portada interior habla de un "terrible escándalo" nacional en Atenas (comprensible desde la linea editorial de ABC), protagonizado por Margarita Papandreu, la joven esposa norteamericana de Andrés Papandreu. El presidente Lyndon Johnson organiza una conferencia de prensa sin precedentes en el East Room de la Casa Blanca ("...entre enormes candelabros, tapicería blanca y dorada a la manera del General De Gaulle en París..."), rodeado de su esposa e hijas, anunciando su disposición a negociar con el Vietcong.

Sin embargo, la página princpal de huecograbado se la llevan, como no, los moros y cristianos de Villajoyosa (así se llamaba entonces esta población alicantina). Se anuncian preciosos apartamentos de cuatro dormitorios a la venta en Gandía, en primera línea de playa, por 146.000 pesetas, grandes pisos en la Glorieta de Bilbao por 800.000, la nueva edición del semanario ELLE y otras muchas curiosidades. Un dato: mas del ochenta por ciento (al menos) de la publicidad insertada en el diario corresponde a promociones inmobiliarias. Ya empezábamos....

Un gran día, el 29 de julio de 1965.

miércoles, 20 de julio de 2011

La despedida de un político


Al escribir ha meses sobre dimisiones y ceses de los gobernantes y hombres públicos, el cronista habló de consagrar un artículo especial al abandono del poder por un político “politicien”, es decir, de un personaje por entero absorbido por las idas y venidas del oficio de mandar. Si hay alguien que, en la cúpula del Estado —y del Estado más poderoso del mundo-, encarnó en los anales contemporáneos con mayor plenitud la raza de tales personalidades públicas, esa figura fue, sin duda la de Richard Nixon (1913-94). Estrenado su cursus honorum y conocimiento de los entresijos del poder a partir de su ocupación de un escaño del Congreso en 1946, fue un perseverante candidato a la Casa Blanca, a la que llegaría en 1968 tras una carrera tan accidentada y controvertida como rica en experiencias y provechosa en la familiaridad con todos los resortes de la maquinaria gobernante. No obstante las muchas aristas de su perfil psicológico y moral y su muy escaso atractivo mediático, su presidencia se inscribe entre las más destacadas de la Norteamérica del siglo XX: logros como el a cuerdo del SALT I, el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y Pekín o el encauzamiento definitivo de la retirada estadounidense de Vietnam no se ofrecen, ciertamente, en muchas otras de las estadías novecentistas en la Casa Blanca. Fracasos y yerros e incluso desmanes en número, en verdad, copiosos, no bastaron, empero, para opacar el brillo de éxitos como los mencionados.

Como es sabido, uno de dichos desaciertos —o felonía…-, acarreó, sin embargo, su espectacular retirada, cuando su segundo mandato estaba a punto, en agosto de 1974, de alcanzar el ecuador. Su protagonismo en el famoso affaire del Watergate le condujo a ser el único presidente de USA dimitido para evitar el proceso de Impeachement por el Senado. Antihéroe por su carácter y convertido en sus últimos días gobernantes en perfecto villano, sus postreras horas en la Casas Blanca se revistieron, no obstante, de dignidad, mostrando en el trance una grandeza plutarquiana. Si así cabe en buena medida calificar al discurso oficial a la Nación, el que dirigiese al Staff de la Casa Blanca reúne casi todas las piezas que los rétores de la antigüedad estimaban indispensables para otorgar la excelencia en el arte quizá más difícil de las Bellas Letras y, acaso igualmente, toda la actividad intelectual. Sencillez, emoción, sensibilidad, defensa ardida de los valores que cimentan la convivencia en las sociedades libres, humor comedido, pena embridada, apuesta decida por la esperanza, autocrítica sin reservas…inspiran y llenan todos los párrafos de las últimas palabras que pronunciara Nixon en la mansión que albergara su existencia durante casi un quindecenio. Ni un reproche; ni una queja; sólo gratitud y reconocimiento. Memoria estremecida de sus padres —arquetipos de los hombres y mujeres del pueblo que labraron en la historia de Norteamérica sus mejores y más genuinos capítulos-; agradecimiento a los miembros del staff de la Presidencia; exaltación de las biografías de los estadistas más cercanos a su empatía —en lugar relevante, Teodor Roosevelt-; afección ilimitada por una patria adorada; encarecimiento de una religiosidad recatada como compendio y resumen de la actitud profesada en el presente y el futuro a los destinatarios de un parlamento que visualizado y escuchado a través de adquiere, a las veces, calidades insuperables de impresionismo y espectacularidad mediáticos, justamente en un político siempre mal avenido con los medios informativos.

Resuelta e inequívocamente, en la hora más áspera de los gobernantes y príncipes de este mundo, el comportamiento de Nixon rayó en una ejemplaridad que cabe considerarse imitable si no modélica.


domingo, 3 de julio de 2011

4 de Julio, Times Square




Creen en un triple cielo, llevan ropa interior especial y rehuyen el café. Y ahora lanzan una campaña publicitaria sin precedentes con la intención de llevar a los mormones al centro de la sociedad que les vio nacer.

“Soy mormón”, reza el lema de un enorme cartel instalado esta semana en uno de los cotizados luminosos de la neoyorquina Times Square, que ha sorprendido a los representantes del CLC que asisten a la celebración del 4 de Julio.

Sobre esta singular frase una decena de fotografías de gente montando en motocicleta, escalando una montaña, o simplemente presumiendo de sonrisa con el mensaje de que los mormones, lejos de ser personajes extravagantes y cerrados, son como el vecino de enfrente.

Ocupan posiciones de poder, como el senador demócrata Harry Reid, enamoran desde la gran pantalla, como la actriz Katherine Heighl, y despiertan los suspiros de millones de adolescentes, como la escritora Stephanie Meyers a través de los libros de la saga Twilight.

Pero los más de 6 millones de mormones que viven en Estados Unidos no logran sacudirse la imagen de sectarios, controladores e incluso polígamos, pese a que esa práctica quedó prohibida en sus filas a finales del siglo XIX.

La idea de votar a un mormón, como los aspirantes republicanos a la presidencia Mitt Romney y Jon Huntsman, repele a uno de cada cinco estadounidenses, según una encuesta reciente de Gallup, y el segundo de esos candidatos no se atreve siquiera a confesar si hoy por hoy es practicante de la fe.

Mientra Romney plantaba cara a la adversidad como misionero en Francia, Hunstman -ex gobernador de Utah- se curtía como misionero aprendiendo mandarín en Taiwan. Aquella lección fue impagable para poder aspirar al cargo de embajador en China que le ofreció gentilmente Obama (con la idea, tal vez, de quitárselo del medio como rival).

Hunstman ha vuelto sin embargo a la 'tierra prometida' a tiempo para la ruleta electoral y aspira a dar la campanada, sin renunciar a sus principios, pero presumiendo de apertura y multiculturalismo: "Me eduqué como mormón, mi mujer es episcopaliana y mis hijos van a un colegio católico, aunque tengo también una hija adoptada de India y celebramos con ella ritus hindús. Somos como la esencia de América: un poco de todo...".

Casi doscientos años después de su creación en comunidades del oeste de Nueva York, la Iglesia de los Santos de los Últimos Días está decidida a conquistar de una vez por todas el corazón de Estados Unidos, donde apenas vive la mitad de sus feligreses.

Para ello, la campaña lanzada en Times Square paseará el orgullo de 30,000 mormones por vallas publicitarias, laterales de autobuses y pantallas de televisión de 24 estados, con el fin de definir mejor su fe y contrarrestar imágenes de poligamia y hermetismo como las creadas por la serie de HBO “Big Love”.

No será tarea fácil, a juzgar por la respuesta que provocan en el país los capítulos más estrambóticos de su doctrina, reflejada en el Libro del Mormón y satirizada en un musical homónimo que triunfa en Broadway.

Tienen prohibido fumar y beber alcohol o café, deben ayunar el primer domingo de cada mes y muchos llevan una ropa interior de dimensiones colosales, diseñada para “proteger de la tentación y el mal”.

A través de una devota práctica de la fe, aspiran a llegar al tercer cielo, el que supera a los reservados para malhechores y para todos los no mormones, y en el que cada uno de ellos se convertirá en dios y creará billones de espíritus que llegarán a la Tierra como nuevos profetas de la fe.

La poligamia, que aún practican en vida más de 40,000 mormones fundamentalistas, sí está aceptada en el cielo, en el caso de que el mormón, unido para la eternidad con su esposa, vuelva a casarse al quedar viudo y selle un nuevo vínculo inquebrantable.

La fe mormona supone, además, sacrificios económicos: alrededor del 10 por ciento del sueldo anual debe destinarse a la causa, en una suerte de “diezmo” que ha elevado el patrimonio de la iglesia por encima de los $30,000 millones.

Pero se trata de una simple propina para la mayoría de sus miembros, encaramados a puestos de poder en las grandes corporaciones del país y buscados por la CIA o la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Obligados a emprender misiones de evangelización en su juventud, los mormones han logrado, a base de perseverancia, convertirse en la cuarta religión de EEUU, y una de las que más crece, con un millón de miembros nuevos cada tres años, según datos de la iglesia.

Y en el espinoso camino a la Casa Blanca, los mormones tienen de su parte la profecía más puramente americana que pueda imaginarse: la de que Jesús volverá a la Tierra, y su primera parada será, por supuesto, Estados Unidos.

"¿Está preparado Estados Unidos para un presidente mormón?"

La pregunta resuena con la misma insistencia con la de aquella otra del presidente negro que pasó a la historia. Nadie pone la mano en el fuego, pero todo hace pensar que Obama ha allanado el camino a Romney, glorificado en la última portada de 'Newsweek' como si fuera el triunfante Elder Price de 'El Libro de Mormón'.



sábado, 25 de junio de 2011

The day the music died




Clarence Clemons ha fallecido a los 69 años de edad como consecuencia del derrame cerebral sufrido días atrás.

Hoy es de esos dias para rememorar el verso que se repite en American Pie. Para su autor, Don McLean, éste fue el 3 de febrero de 1959, cuando los músicos Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper fallecieron al estrellarse la avioneta en que viajaban. No lo pudo escribir de manera más expresiva: “the day the music died”.

Hoy la música ha muerto para la banda de la calle E.

The Big Man no saldrá nunca más al escenario, ya ningún estadio enmudecerá emocionado al ver su gigantesca figura adelantarse unos pasos para interpretar solos en los que cada nota era derramada lentamente, como las lágrimas que al unísono corrían mejillas abajo por los rostros de quienes las escuchaban, como intensísimos y fugaces tragos de felicidad. En esos momentos mágicos, todos los sueños de miles de almas cabían en su saxo, tan brillante como él.

Hay una anécdota que habla de la capacidad de trabajo y del carácter pacífico y noble del gigante que se ha marchado. De muchos es sabido que trabajar con Springsteen puede llegar a ser desesperante, debido al afán perfeccionista del boss. Así ocurrió durante la grabación de Born to Run, que los músicos de la banda describen como un “infierno” porque no lograban encontrar los sonidos que únicamente Springsteen escuchaba en su cabeza.

Fueron largos meses de tensiones, de frustración y de maratonianas sesiones tocando en el estudio sin apenas comer ni dormir. Uno de los momentos más inspirados de ese disco y de toda la carrera de Clemons es el solo de saxo de Jungleland, unos minutos en los que si escuchas con atención puedes ver tu vida pasar delante de ti. Para grabar ese solo, Clarence soportó jornadas de 16 horas de pie ante el micrófono repitiéndolo una y otra vez, mientras Bruce le interrumpía constantemente, escrutando y corrigiendo cada nota que salía de su saxo.

Cualquiera con menos paciencia hubiera mandado al diablo a la canción y a su autor, por muy boss que fuera. Pero el bueno de Clemons superó la prueba, obedeció con humildad las órdenes de su jefe y registró para la historia un solo legendario que permanecerá eternamente grabado en el corazón musical de millones de seguidores. Pasados los años, Clarence Clemons lo resumía sin darse importancia: “Hice mi trabajo”.

Esta madrugada, Springsteen ha emitido un comunicado sobre la muerte de su compañero y amigo del alma. Empieza así: “Clarence vivió una vida maravillosa”. Debe ser increible contemplar el mundo subido a un escenario al lado del boss, y repartir noche tras noche felicidad encapsulada en notas de saxofón..

Mientras tanto, en New Jersey, el gobernador del estado, Chris Christie, ha ordenado que todas las banderas oficiales en el estado ondeen a media asta en homenaje al saxofonista. Christie ha declarado que Clarence “representó el alma y el espíritu de Nueva Jersey. Su asociación con Bruce Springsteen y el resto de la E Street Band dio gran orgullo a nuestro estado y alegría a todos los fans del alrededor del mundo”.

Gracias por todo y hasta siempre, Big Man


sábado, 7 de mayo de 2011



Por si alguien no tenía clara la doctrina y las ventajas de lo que produce un sistema u otro. Advertimos del contenido de este video, ya que la comparación es muy real.

viernes, 11 de marzo de 2011


TOP TEN FORGETTABLE PRESIDENTS

No todo es perfecto en los EEUU, así que nos refrescamos con los Presidentes Prescindibles. Sin duda alguna en España está claro quien está a la altura de Van Buren,

Eighth President, 1837-41

Making himself nearly disappear completely from the history books was probably not the trick the "Little Magician" Martin Van Buren had in mind, but his was the first truly forgettable American presidency.

Van Buren was largely done in by an economic crisis brought on by banks offering easy credit while benefiting from little or no central regulation. (Sound familiar?) The President's extravagant lifestyle made him an easy scapegoat for political opponents, and the crisis overshadowed his deft handling of early sectional tensions. He was soundly defeated by William Henry Harrison in 1841.




http://www.time.com/time/specials/packages/article/0,28804,1879648_1879646_1879654,00.html

lunes, 7 de marzo de 2011

Spring Forum 2011

Para los miembros del CLC que no han podido deplazarse a Cardiff , con la transcripción del brillante discurso de David Cameron.





sábado, 5 de marzo de 2011

OBAMA SURRENDERS TO EVIDENCE





In May 2010, Barack Obama invited a small group of presidential historians to the White House for a working supper in the Family Dining Room. It was the second time he'd had the group in since taking office, and as he sat down across the table from his wife Michelle, the President pressed his guests for lessons from his predecessors. But as the conversation progressed, it became clear to several in the room that Obama seemed less interested in talking about Lincoln's team of rivals or Kennedy's Camelot than the accomplishments of an amiable conservative named Ronald Reagan, who had sparked a revolution three decades earlier when he arrived in the Oval Office. Obama and Reagan share a number of gifts but virtually no priorities. And yet Obama was clearly impressed by the way Reagan had transformed Americans' attitude about government. The 44th President regarded the 40th, said one participant, as a vital "point of reference." Douglas Brinkley, who edited Reagan's diaries and attended the May dinner, left with a clear impression that Obama had found a role model. "There are policies, and there is persona, and a lot can be told by persona," he says. "Obama is approaching the job in a Reaganesque fashion."

When Obama stood before Congress, the Cabinet and the American people to deliver his second State of the Union address, both the Reagan persona and policies put in appearances. He proposed a freeze in discretionary spending and federal salaries, a push to simplify the tax code and billions in cuts to the defense budget, and he made new calls for a bipartisan effort to repair Social Security. Each of these had been proposed before by another third-year President coming off a midterm defeat in a period of high unemployment. "Let us, in these next two years — men and women of both parties, every political shade — concentrate on the long-range, bipartisan responsibilities of government," Reagan said in his 1983 State of the Union, "not the short-range or short-term temptations of partisan politics." (See Reagan in TIME's list of the top 10 memorable debate moments.)

At a glance, it's hard to imagine a President who had less in common with Reagan than the Ivy League lawyer from Hawaii who seeks larger federal investments, a bigger social safety net and new regulations for Wall Street and Big Oil. But under the surface, there is no mistaking Obama's increasing reliance on his predecessor's career as a helpful template for his own. Since the November elections, Obama has brought corporate executives into the White House, reached out to the U.S. Chamber of Commerce and made compromise his new watchword. He signed a surprise $858 billion tax cut that would have made Reagan weep with joy and huddled with Reagan's former White House chief of staff Ken Duberstein for lessons learned when the Gipper governed amid economic troubles. Over the Christmas break, White House press secretary Robert Gibbs tweeted that Obama was reading a Reagan biography, and just to confirm the bond, Obama recently wrote an homage to Reagan for USA Today. "Reagan recognized the American people's hunger for accountability and change," Obama wrote, conferring on Reagan two of his most cherished political slogans. (See "From Actor to Politician: 1966, Ronald Reagan's Pivotal Year.")

Every man who occupies the Oval Office discovers that the place is haunted — by both the achievements and the failures of his predecessors. It is only natural for them to ask, How will I stack up? Where will history rank me? And do I really belong here with the likes of Washington, Jefferson and all the rest? LBJ worried constantly about Eisenhower's opinion. Reagan often modeled himself in style on Franklin Delano Roosevelt, for whom he cast his first vote for President, in 1932. George H.W. Bush asked himself, Can I be another Teddy Roosevelt? When George W. Bush was asked after his first term whether he thought more or less highly of any of his predecessors, he replied that having sat in the chair himself, he thought more highly of all of them.

Obama's affection for Reagan's political style carries with it a clear self-interest. White House aides gaze fondly at the arc of the Reagan presidency in part because they pray Obama's will mirror it. Both men entered office in wave elections in which the political center made a historic shift. Both faced deep economic downturns with spiking unemployment in their first term. Both relied heavily on the power of oratory. "Our hope," admits Gibbs, "is the story ends the same way." (See "The Reagan Revelation.")

What Reagan Taught Obama
In many ways, the Gipper gave Obama his start. Obama's first public political act occurred on Feb. 18, 1981, just 29 days after Reagan took the oath of office in Washington. The 19-year-old sophomore, who had just abandoned the nickname Barry for his birth name Barack, climbed onto an outdoor stage at Occidental College to urge his school to divest from companies doing business in apartheid South Africa. "There's a struggle going on," he called out. "I say, there's a struggle going on." As he spoke, Reagan was already laying the groundwork to shift U.S. policy on South Africa in the opposite direction, giving cover to the all-white government under a policy called constructive engagement.

In the years that followed, Reagan would come to epitomize all that Obama opposed. Reagan cut social spending in America's cities, backed what Obama called "death squads" in El Salvador and began to build what Obama regarded as an "ill conceived" missile-defense shield. "I personally came of age during the Reagan presidency," Obama wrote later, recalling the classroom debates in his courses on international affairs. When he graduated from Columbia in 1983, Obama decided to become a community organizer. "I'd pronounce the need for change," Obama wrote in his memoir. "Change in the White House, where Reagan and his minions were carrying on their dirty deeds." A decade later, he was still at it, leading a 1992 Illinois voter-registration effort aimed at breaking the Reagan coalition's hold on his state's electoral votes.

viernes, 4 de marzo de 2011

REFERENDUM BRITANICO



El prometido referéndum sobre el sistema electoral británico, principal exigencia de los liberales para entrar en el Gobierno de coalición de David Cameron, se celebrará el 5 de mayo.
La consulta, que coincidiría con las elecciones autonómicas de Escocia y Gales y las municipales en parte de Inglaterra, será sobre la adopción del sistema conocido como “alternative vote”. Es la menos osada de las posibles variantes que introducirían algunos elementos de mayor proporcionalidad, pero es la única que los “tories” aceptaron someter a referéndum, aunque promoverán el voto en contra.
La prontitud con que se llevará a cabo, sólo un año después de las elecciones generales que desalojaron a los laboristas del poder, supone un triunfo para Clegg, que comienza a estar cuestionado por algunos militantes debido a la aceptación de diversas medidas económicas extremas impuestas por los conservadores, especialmente el aumento del IVA. La confrontación en la campaña, además, serviría a los liberales para volver a remarcar el perfil propio que se ha ido diluyendo con el Gobierno de coalición.
No obstante, el enfrentamiento de los dos partidos gubernamentales durante la campaña puede generar divisiones que luego dificulten la vida en común, y la continuidad del propio Ejecutivo puede quedar en cuestión en el caso de que en el referéndum gane el “no”, pues entonces se habría esfumado la principal razón del riesgo político asumido por Clegg en su pacto con Cameron. Seguirían existiendo los motivos económicos de salvación nacional, pero puestas las bases de la recuperación económica unas nuevas elecciones ya no serían tan graves.
Los liberales confían en ganar la consulta, en la que se pueden ver favorecidos al coincidir con otros procesos electorales en los que suelen un buen porcentaje de votos. Pero el resultado no estará tan claro, dado que los laboristas, que en su día prometieron ese referéndum a los liberales si aceptaban formar Gobierno con ellos, ahora dicen que dejará libertad de voto a sus seguidores.
El precio exigido por Cameron para dejar que el país se pronuncie al respecto es que se modifiquen las fronteras de diversas circunscripciones para hacerlas más homogenas, algo que sería más justo con los conservadores y perjudicaría a los laboristas.
En las últimas elecciones, con el sistema mayoritario, los liberales lograron el 23% de los votos, pero sólo el 8,7% de los escaños. Esa desventaja se corregiría algo con el “voto alternativo”. En este sistema, el electorado puede votar varios nombres, puestos en orden de preferencia. Si ningún candidato supera la mitad de los votos con la primera preferencia, entonces los votos de segunda preferencia del candidato con menos votos de primera preferencia son repartidos entre los demás, y así en sucesivos recuentos hasta que alguien queda por encima del 50%.
AV runners
El partido conservador, que este fin de semana celebran su Spring Forum en Cardiff, ha iniciado una activa campaña por el "no" con unos llamativos anuncios (como el de arriba) y movilizando a todos sus principales lideres, incluyendo al propio Cameron o al alcalde de Londres, Boris Johnson que ha publicado un elocuente manifiesto.

martes, 1 de marzo de 2011

Limites de velocidad

US speed limits.svg

Desde que el Gobierno anunció la limitación de la velocidad en 110 kilómetros por hora, el debate político español se ha centrado… en Estados Unidos. Algunos han recordado que en 1974 Richard Nixon impuso límites a la velocidad en carretera, dejando el máximo en 55 millas por hora (87,5 kilómetros por hora).

Es cierto. Pero no lo es menos que en aquel momento el precio, en términos reales, del petróleo se había multiplicado casi por cuatro, desde los 3 dólares hasta los 12


En cuanto al precio de la gasolina, en 1972 el galón (3,5 litros) costaba en promedio 36 centavos de dólar (1,28 euros). En 1974, 55,1 centavos(1,72 euros; o sea, un 34,4% más). Es mucho más que lo que ha subido en España. Fue entonces cuando Nixon logró que el Congreso aprobara la Emergency Highway Energy Conservation Act.

Cierto es que los estadounidenses, con la ayuda en muchos casos de las autoridades de sus Estados, que miraban para otro lado, ignoraron de forma masiva la idea. Diferentes estudios revelan una tasa de incumplimiento de estos límites de entre el 60% y el 80%.

En 1995, con el precio de la gasolina cayendo y una nueva mayoría republicana en ambas cámaras, el Congreso volvió a autorizar a los Estados a que impusieran los límites de velocidad que quisieran. Aqui estan los límites actuales en cada Estado, que en la mayoría de los casos son superiores a los 110 Km/h

También es cierto que la medida se combinó con otras... que tampoco funcionaron bien. Nixon pidió a las gasolineras de su país que no vendieran carburante los fines de semana, y casi todas lo hicieron. Y, asimismo, hubo racionamiento de gasolina. Como consecuencia, se formaron las inmensas colas en los surtidores los jueves y viernes

Finalmente, está el ahorro que esta medida supuso. Ahí tampoco parece que fuera muy grande. El think tank Heritage Foundation estimó que el ahorro fue del 1%.

Pero eso parece que va a pasar también en España. Si nuestro déficit comercial es de 52.283 millones de euros, y los nuevos límites a la velocidad van a recortar el consumo de petróleo importado en unos 1.400 millones, es apenas una caída del 2,6% del déficit. Si medimos el déficit comercial en relación al PIB, caerá del 4,9%... al 4,8%.

jueves, 24 de febrero de 2011

Presidents Day (AD)

Titled Washington's Birthday, a federal holiday honoring George Washington was originally implemented by an Act of Congress in 1880 for government offices in the District of Columbia (20 Stat. 277) and expanded in 1885 to include all federal offices (23 Stat. 516). As the first federal holiday to honor an American citizen, the holiday was celebrated on Washington's actual birthday, February 22.[1] On January 1, 1971, the federal holiday was shifted to the third Monday in February by the Uniform Monday Holiday Act.[2] This date places it between February 15 and 21, which makes the name "Washington's Birthday" in some sense a misnomer, since it never lands on Washington's actual birthday, February 22.

The first attempt to create a Presidents Day occurred in 1951 when the "President's Day National Committee" was formed by Harold Stonebridge Fischer of Compton, California, who became its National Executive Director for the next two decades. The purpose was not to honor any particular President, but to honor the office of the Presidency. It was first thought that March 4, the original inauguration day, should be deemed Presidents Day. However, the bill recognizing the March 4th date was stalled in the Senate Judiciary Committee (which had authority over national holidays). That committee felt that, because of its proximity to Lincoln's and Washington Birthdays, three holidays so close together would be unduly burdensome. During this time, however, the Governors of a majority of the individual states issued proclamations declaring March 4 to be Presidents' Day in their respective jurisdictions.
An early draft of the Uniform Monday Holiday Act would have renamed the holiday to "Presidents' Day" to honor the birthdays of both Washington and Lincoln, which would explain why the chosen date falls between the two, but this proposal failed in committee and the bill as voted on and signed into law on 28 June 1968, kept the name Washington's Birthday.

By the mid-1980s, with a push from advertisers, the term "Presidents' Day" began its public appearance.[3] Although Lincoln's birthday, February 12, was never a federal holiday, approximately a dozen state governments have officially renamed their Washington's Birthday observances as "Presidents' Day", "Washington and Lincoln Day", or other such designations. However, "Presidents' Day" is not always an all-inclusive term.
In Massachusetts, the state officially celebrates "Washington's Birthday" on the same day as the Federal holiday. State law also directs the governor to issue an annual "Presidents Day" proclamation on May 29 honoring the presidents with Massachusetts roots: John Adams, John Quincy Adams, Calvin Coolidge, and John F. Kennedy.
Alabama uniquely observes the day as "Washington and Jefferson Day", even though Thomas Jefferson's birthday is in April.[5][6]
In Connecticut, Missouri and Illinois, while Washington's Birthday is a federal holiday, Abraham Lincoln's birthday is still a state holiday, falling on February 12 regardless of the day of the week.
In Washington's home state of Virginia, the holiday is legally known as "George Washington Day."
Desirous of a mid-winter long weekend, five Canadian provinces instituted a holiday which coincides with Washington's Birthday: In Alberta, Saskatchewan and Ontario, it's Family Day; in Manitoba, Louis Riel Day; and Islander Day in Prince Edward Island. The holidays do not honor anniversaries, and the date was selected, in part, to coincide with the U.S. holiday, since the economic and social links of both countries are tightly intertwined.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Rumbo a Corea

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The USS George Washington is the sixth vessel in the Nimitz class of 10 aircraft carriers and the fourth U.S. Navy ship to be named for the nation's first president.


Facts:
  • The ship was christened on July 21, 1990, and commissioned July 4, 1992.
  • The ship's insignia features a classic silhouette of its namesake, 13 stars representing the original colonies and the crossed flags of freedom, which are all "encircled by an unbroken rope representing the solidarity of the crew."
  • The ship's motto is "The Spirit of Freedom," a phrase used by George Washington to describe the mood of the people in a letter during the Revolutionary War.
  • The ship was critical to U.S. Navy operations in the Persian Gulf during 1997 and 2000, when it spent two six-month tours in the region.
  • On Aug. 8, the George Washington became the first American aircraft carrier to visit Vietnam since the Vietnam War when it stopped off the coast of Da Nang City to celebrate the 15th anniversary of normalized U.S.-Vietnam diplomatic relations.

Figures:

  • 2 -- Anchors, each weighing approximately 30 tons.
  • 4 -- Propellers, each 22 feet in diameter, with five blades and weighing 66,000 pounds.
  • 4.5 -- Acres of flight deck area (1,092 feet by 275 feet).
  • 2,000 -- Telephones on board.
  • 6,250 -- Crew accommodations.
  • 18,000 -- Meals served daily.
  • 30,000 -- Lighting fixtures.
  • 60,000 -- Tons of structural steel.
  • 400,000 -- Gallons of daily capacity of fresh water distilling plants, enough to service 200,000 homes.

sábado, 2 de octubre de 2010

A Time for Choosing, por AD

El 27 de octubre de 1964, una semana antes de celebrarse las elecciones presidenciales que darían la victoria a Lyndon B. Johnson, un actor de segunda fila en el declive de su carrera llamado Ronald Reagan , absolutamente desconocido en la política nacional, dirigió un memorable discurso televisivo al pueblo norteamericano, de mas de treinta minutos de duración, en apoyo al candidato republicano Barry Goldwater, Senador por Arizona.

Goldwater fue ampliamente derrotado por Johnson el 3 de noviembre. Pero esas elecciones presidenciales fueron el origen de una gran revolución liberal-conservadora en USA, que aún hoy perdura, firmemente asentada en la defensa de la libertades políticas individuales y de la sociedad abierta democratico-liberal frente al totalitarismo comunista.

A time for choosing fue el discurso histórico de un político desconocido. Un actor en activo de 53 años, fuertemente comprometido con los valores republicanos y con enorme capacidad de comunicación, que dio el salto a la política al pasar a dirigir la organización California Republicans for Goldwater. Solo dos años mas tarde, en 1966, el desconocido político Ronald Reagan fue elegido Gobernador de California por el 58% de los votos.

El 20 de enero de 1981 Ronald Reagan pronunció su primer Inagural Adress en e Capitolio, con la misma fuerza en sus principios que dieciseis años atras. ...

Abandonó la Presidencia en 1989. Como había soñado en 1964, con el totalitarismo comunista, que arruinó la vida, la libertad y la esperanza a millones de hombres en todo el mundo desde 1917, efectivamente derrotado. El telon de acero levantado y la puerta de Brandenburgo abierta. Tear down this wall. Y él ... había sido el artífice principal de la derrota.